Pinturas inteligentes: cómo crear espacios sostenibles y libres de bacterias

29/07/2020

Pinturas inteligentes: cómo crear espacios sostenibles y libres de bacterias

No es ninguna novedad hablar sobre el peligro de la contaminación interna y externa que puede llegar a sufrir un edificio debido a su contacto continuado con la polución exterior o incluso a la falta de salubridad de algunos espacios cerrados. Los expertos llevan años alertando sobre la necesidad de convertir los espacios de trabajo en lugares más higiénicos y sostenibles y, en situaciones como la actual crisis del Coronavirus, contar con espacios libres de virus y bacterias, o disponer de elementos que eviten su propagación, se convierte en una cuestión más necesaria que nunca.

Desde el blog de Colonial ya hemos hablado en múltiples ocasiones de la importancia de un aire limpio en la oficina, pero, la coyuntura actual y la investigación de materiales y soluciones constructivas que sean más eficientes, sostenibles y seguras han llevado a distintas compañías a crear productos que aportan soluciones a algunas de estas problemáticas de manera bastante eficaz. Curiosamente, la pintura, más allá de un elemento decorativo, se ha convertido, gracias a las nuevas tecnologías, en un agente que puede acondicionar acústicamente los espacios de un edificio, neutralizar las bacterias e incluso regular la temperatura de una estancia. A continuación, te presentamos todo lo que las pinturas de nueva generación pueden hacer por tu oficina:

Pinturas termorreguladoras

Un experimento llevado a cabo por la Universidad de Liverpool llamado ENERPAINT, ha creado una pintura que puede utilizarse como aislante de un edificio de forma que, durante el día, retiene el calor producido por radiadores e incluso personas para, posteriormente, liberarlo por la noche cuando las temperaturas bajan, de manera que es posible apagar las calderas y ahorrar energía. Este efecto se logra mediante unos aditivos formados por parafinas, hidratos de sal y ácidos grasos, llamados “materiales de cambio de fase (PCM), que se encapsulan a un tamaño nanométrico, de forma que pueden llegar a almacenar grandes cantidades de energía térmica. Toda una revolución que, no solo ayuda al medio ambiente, sino que consigue ahorrar gastos de mantenimiento.

Pinturas purificadoras de aire

Otro proyecto europeo llamado AIRLITE también utiliza nanotecnología para desarrollar una pintura que reduce la contaminación y consigue eliminar bacterias, malos olores y suciedad a través de un proceso de fotocatálisis. Cuando la luz natural o artificial se refleja en los materiales químicos de estas pinturas y entra en contacto con el aire, se produce una reacción que oxida y descompone las sustancias contaminantes que se encuentran alojadas en esta superficie y que posteriormente se eliminan por efecto de la lluvia o el agua. En la actualidad, ya es posible encontrar en el mercado pinturas certificadas contra el virus Covid-19 que, gracias a un componente elevado de cal (conocido desinfectante) y a un PH bastante alto, 13.13, consigue desinfectar estancias en 24h.

Pinturas que regulan el sonido

Levantar la voz para comunicarse equivale a generar unas 1.000 gotas de saliva suspendida en el aire que pueden suponer un problema si estas están contaminadas y nos encontramos en un espacio cerrado. En múltiples ocasiones, la misma acústica de un lugar es la que nos obliga a alzar la voz para comunicarnos, de ahí que la búsqueda de soluciones de acondicionamiento acústico sea hoy en día una necesidad en oficinas y establecimientos públicos. En los últimos años, diversas empresas han logrado distintas gamas de pinturas fonoabsorbentes que aíslan y reducen el nivel de ruido de los espacios y facilitan la difusión del sonido, evitando que la gente tenga que acercarse para hablar o que grite para entenderse y reduciendo en un alto porcentaje los riesgos de propagación de bacterias y enfermedades.

 

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